Sobre las inundaciones en la provincia de Bs. As.

Apoyo la declaración de Emergencia Hídrica que realizó el gobernador Daniel Scioli.

La prioridad está en asistir a los damnificados y en llegar a todos los afectados. Primero está la cuestión humanitaria. De todas maneras, además del cambio climático y de la inversión realizada como bien detalló el gobernador, debemos prestar atención a una serie de cuestiones que no logramos resolver: los canales clandestinos y las nuevas urbanizaciones o barrios cerrados.

La provincia invirtió en obras hídricas, lo que puede haber disminuido el impacto, pero evidentemente ante un temporal de intensas lluvias esto no alcanza, por lo tanto debemos redoblar el trabajo realizado y detectar cuáles son los factores no atendidos como corresponde hasta el momento.

Tienen que trabajar en forma coordinada todas las dependencias del Estado provincial y municipal para garantizar el uso responsable del suelo, controlando y sancionando a quienes incumplan las reglas vigentes y a quienes hayan permitido incumplirlas.

Si la afectaciones de las áreas producidas por las crecidas del Río Luján están directamente relacionadas con la disminución de las áreas de expansión del río y de la paulatina ocupación de los humedales, como indican los especialistas, la alteración topográfica de la cuenca es evidente y la misma responde a una forma irracional de ocupación del suelo. Por lo tanto, estamos ante las consecuencias del boom de desarrollos inmobiliarios que comenzaron a fines de los 90 y principios del 2000, que de la mano del paradigma del dejar hacer al mercado empujaron a flexibilizar las reglas de juego.

Destaco el trabajo conjunto que llevan adelante el gobierno nacional, provincial y municipales para asistir a los damnificados, con la presencia de bomberos voluntarios de toda la zona, Defensa Civil, Gendarmería y Prefectura. Y la enorme solidaridad de todos los argentinos movilizados para ayudar a quienes lo necesitan.

Tenemos que seguir trabajando en cada ciudad, en cada barrio, en cada casa afectada, porque cuando comience a bajar el agua viene la tarea de reconstrucción y acompañamiento.